lunes, 27 de noviembre de 2017

Editorial - Mirá lo que te traje


Mirá lo que te traje


Por Andrés Respeño.


“El traje nuevo del emperador” o “El rey desnudo” es un cuento de Christian Andersen publicado en 1837. En él se cuenta la historia de un emperador que contrata a dos extranjeros que se presentan como sastres para vestirlo con las mejores telas, los mejores trajes. El emperador, que vivía de las apariencias, que todos los días cambiaba su vestimenta, impresionado por los forasteros, les monta un taller y les da dinero por demás para que hilen las telas y confeccionen sus nuevas ropas. Tanta fue la confianza que depositó en estos dos extranjeros que pensó que de esa manera,  determinaría la aptitud de sus ministros en tanto se dieran cuenta de la nueva calidad de sus prendas.  Esto último se hizo vox populi. Y los ministros fueron los primeros en estar alertas a deshacerse en halagos una vez que el emperador comenzara a lucir la nueva vestimenta.  Al poco tiempo, el emperador mandó a su primer ministro para que le informara acerca de la marcha del hilado de las telas. Con buen ánimo, este se presentó en el taller de los dos forasteros, pero al ver que en los telares no había nada y que los dos forasteros trataban de engañarlo haciendo que hilaban, lo primero que pensó fue que no podía decirle la verdad al emperador, que seguramente lo tomaría por alguien no apto para ejercer su cargo de primer ministro.  Así que decidió presentar un informe satisfactorio. Lo mismo sucedió días más tarde con otro enviado que al ver la inexistencia de las telas lo primero que pensó fue que si decía algo contrario a las altas expectativas del emperador perdería su trabajo como ministro.  Otro pensó que si decía la verdad terminaría en el calabozo de la torre. Finalmente todo el mundo por miedo a pasar por tonto, por miedo a ser despedido, o por miedo a ir preso dijo que las telas eran de una excelencia pocas veces vista. Un buen día,  los truhanes forasteros hicieron la mímica de cortar la tela, hilvanarla y coserla, para luego anunciar que ya tenían listo el traje del emperador y en un acto solemne, se lo presentaron. El emperador quedó sorprendido. No veo nada, dijo para sí. Y de inmediato pensó: Pero si todo el mundo admira el traje que yo no veo, quizá el que no sea apto para el cargo soy yo. Aterrado pero disimulando se vistió con esas ropas inexistentes y salió a pasear, finalmente creído de que el que no se daba cuenta de la calidad de su traje era él. Como era de esperar, el pueblo vio que el emperador estaba desnudo, pero como observaban a los ministros caminando a su lado como si nada, apenas se atrevieron a murmurar la nueva. Solo un niño fue el que gritó la verdad. El emperador está desnudo, el emperador está desnudo. Y el pueblo comenzó a repetirla en voz alta. A lo que el emperador hizo oídos sordos y siguió con su comitiva.
Una pregunta nos surge en esta editorial. ¿Se podría pensar este cuento al revés? ¿Se podría pensar que un emperador y su comitiva de ministros le anuncien a un pueblo que tienen nuevos trajes para ofrecer pero que solo los tontos no pueden verlos?
 

 

jueves, 26 de octubre de 2017

Voces de mi barrio

¿Cómo es un día de trabajo en Montserrat?

Por Martín Ciraolo

Brenda, actriz


“Un día de función en “El Ghueto” (Venezuela 1559) empezamos a preparar el  espacio alrededor de las 6 de la tarde. Cuando son shows de música, podemos hacerlo más sobre el comienzo. Pero cuando son funciones de teatro necesitamos tiempo para preparar la escenografía, vestirnos, maquillarnos, una manera muy linda de armar el ambiente. Mientras que en los días de semana, hay clases de teatro o se utiliza el espacio para ensayar.
Mucha gente y artistas nos dicen que encuentran en El Ghueto muchas similitudes con el Parakultural, que también estaba sobre la calle Venezuela. Quizá por la fachada, el color de las paredes, la onda, y a eso, le sumo que la obra que venimos haciendo, “Ready made” es un homenaje a Alejandro Urdapilleta. Acá defendemos lo alternativo, bancamos a la gente que tiene ganas de proponer, de mostrar, siempre desde lo genuino, independientemente si funciona para el “circuito”.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Voces de mi barrio

¿Cómo es un día de trabajo en Montserrat?


Por Paula Vitobello


Inés, estilista

Podría contarte como es un día de trabajo normal, pero últimamente cambiaron las cosas. No hay continuidad; el sábado trabajamos bárbaro pero quizás un martes, no entra ninguna persona. Si bien el número puede levantar el fin de semana y hacés la diferencia, no está bueno estar todo un día sin trabajar.

La cosa está difícil, las clientas me cuentan que no les alcanza el presupuesto y postergan venir aquí. No hay nada estable. Y eso también se ve en las calles, el barrio tiene cada vez más personas durmiendo en el suelo, a la intemperie. Además de tener el negocio, soy de acá. Salgo a hacer las compras, y ver eso, duele mucho.

 


martes, 24 de octubre de 2017

Voces de mi barrio

¿Cómo es un día de trabajo en Montserrat?


Por Marcos Ibañez


 Juan Carlos, afilador:


“Siempre comienzo por el barrio, con la bicicleta hago las mismas rutas, los mismos clientes. Soy afilador hace unos 12 años, oficio al que me dediqué después de quedar sin trabajo y que aprendí de un gran maestro. Generalmente visito negocios que manejen cuchillos, carnicerías, pollerías, pizzerías, rotiserías, etc.

Ahora los que me llamaban cada mes, me llaman cada dos. Pero no me achico, una vez una panadera obsesionada con los cuchillos para cortar pan de miga, me dice que quería más filo, y el cuchillo tenia tanto filo que ¡afeitaba! Le dije: “Pero más no se puede”. “Sí, pero yo quiero más filo” contestó. Entonces le dije: “Haga esto: cómprese una espada de Hattori Hanzo que es una catana. Eso sí, ¡va a tener ir a Japón!”

El Tambor reafirmó su compromiso con el barrio y los vecinos


El Tambor reafirmó su compromiso con el barrio y los vecinos


Por Gustavo López



El Tambor de Monserrat es un medio gráfico nacido con la ilusión de rescatar la rica cultura e historia de nuestro barrio. Pretendiendo ser un espacio mediante el cual la comunidad en general y los vecinos de la zona puedan expresar sus ideas, inquietudes, necesidades y deseos, como también aquellos que se han convertido en fieles lectores, encuentren en el correr de las páginas, historias dignas de ser contadas.

 
El pasado 19 de septiembre se presentó la 7ma. edición de la revista (publicación impresa) lanzamiento que se realizó en “La Trama, espacio de creatividad”. Allí en la calle México 1500, el evento estuvo dividido en tres segmentos. El primero, se destinó para que los vecinos del barrio que se acercaron, pudieron debatir temas de la actualidad; es así que la nueva reforma que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pretende imponer en las escuelas secundarias, fue el tema central.

Para ese debate fueron invitados a disertar, José D’errico (Director de Derechos de la Juventud de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires), Ana Traversi y Santiago Olivares, (estudiantes de la Colegio Nacional Buenos Aires) quienes expusieron sobre la falta de convocatoria al diálogo por parte del Gobierno de la Ciudad hacia la comunidad educativa en pos de conocer los objetivos pretendidos por el Estado y participar dando su opinión sobre su conveniencia o inconveniencia.  Los disertantes cuestionaron el intento de precarizar la educación y el empleo a través del intento que los estudiantes destinen el último año a pasantías laborales en empresas como medio de salida laboral en detrimento de la profundidad de los contenidos y la preparación para el nivel superior, restándole calidad a la educación pública.

Luego de las intervenciones, se abrió el micrófono para que los asistentes puedan tomar la palabra. Entra las más destacables, plantearon dudas por la falta de convocatoria y transparencia de la reforma, como así también la percepción de un cierto nivel de deterioró del espacio democrático.

Martín Ciraolo, director de contenidos de  “El Tambor” realizó un repaso por los contenidos de la edición impresa, resaltando que hay nuevos miembros en el equipo, producto de un trabajo sostenido que convoca a la participación ciudadana. También se agradeció la presencia de Juan Palomino, principal entrevistado de la edición. El cierre fue musical, de la mano de “Ilimitadas Limitaciones” y de Maxi Giménez, cantante de “El delirio de la parca” como frutilla del postre de una hermosa tarde en Montserrat.

viernes, 20 de octubre de 2017

Manipulación de masas


Manipulación de masas


Por Daniel Sica.


 
Joseph Goebbels fue uno de los principales colaboradores de Adolf Hitler y, desde 1933 hasta 1945, Ministro de Educación Pública y Propaganda del Tercer Reich.
Desde su puesto dirigió todos los medios de comunicación de la Alemania nazi. Fue pionero en la incursión de los medios más modernos de la época: la radio y la cinematogafía.
Y creó once principios tendientes a la manipulación de masas. Principios que hoy día tienen vigencia y son utilizados a gran escala por gobiernos de todo el mundo.


1) Principio de simplificación y del enemigo único

Simplifique, no diversifique, elija un enemigo por vez. Ignore lo que hacen los otros, concéntrese en acabar con uno, ya le tocará a otros.

2) Principio de contagio

Divulgue la capacidad de contagio que este enemigo tiene. Muestre un pasado perfecto y repita hasta el cansancio como el presente y el futuro están siendo arruinados por este enemigo.

3) Principio de transposición

Haga responsable de todos los males sociales al enemigo elegido.

4) Principio de exageración y desfiguración

Exagere las noticias hasta desfigurarlas transformando un delito en mil delitos, así creará un clima de profunda inseguridad y temor. Todos se preguntarán “¿Que nos sucederá?”

5) Principio de vulgarización

Transforme todo en algo sucio y malo. Las acciones del enemigo son vulgares, ordinarias, fáciles de descubrir.

6) Principio de orquestación

Haga correr rumores hasta el infinito hasta que se transformen en noticias y deban ser respondidas por el enemigo. Luego ignore esas respuestas.

7) Principio de renovación

Siempre hay que bombardear sobre nuevas noticias acerca del enemigo elegido, así el receptor no tendrá tiempo de pensar porque será sofocado por ellas.

8) Principio de verosimilitud

Discuta todas las informaciones con diversos especialistas, pero todos con la misma visión contraria al enemigo común. El objetivo de este debate es que el receptor no se dé cuenta que el asunto interpretado no es verdadero ni tampoco que no es un debate porque en el fondo todos opinan igual.

9) Principio del silencio

Oculte toda la información que no sea conveniente para destruir al enemigo elegido.

10) Principio de transferencia

Potencialice un hecho presente con un hecho pasado. Siempre que se da una noticia el hecho se debe tomar como algo que ya sucedió antes, aunque no sea cierto.

11) Principio de unanimidad

Busque convergencia en asuntos de interés general apoderándose del sentimiento producido por él y colocándolo en contra del enemigo elegido como objetivo.

Como se puede ver diariamente estos principios son seguidos desde los países centrales con el fin de establecer una única corriente de opinión. Con el avance tecnológico actual se han potenciado casi al infinito.

La televisión martilla en los hogares durante las veinticuatro horas del día con canales de noticias repitiendo una y otra vez las mismas noticias, casi siempre, vacías de argumentos con algunos intervalos ocupados con programejos carentes del mínimo valor social o cultural. Se crean cadenas en las redes sociales que ni siquiera están manipuladas por trolls humanos sino por computadoras que con un simple enter contaminan la mente de millones de personas.

Todo esto dirigido a las masas para que ignoren la realidad real, valga la redundancia, y se sumerjan en una realidad virtual que no les permita ver las injusticias que se cometen diariamente contra los más desfavorecidos: niños, ancianos, indigentes, etc.

Como decía Malcom X, defensor de los derechos civiles de los afroamericanos:

“Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, ellos te harán amar al opresor y odiar al oprimido”

miércoles, 18 de octubre de 2017

Elecciones en la Ciudad 2017 - “La única boleta opositora es la de Unidad Porteña”


Elecciones en la Ciudad 2017


“La única boleta opositora es la de Unidad Porteña”


Por Santiago Ciraolo



Mariano Recalde tiene 45 años y fue candidato a Jefe de Gobierno por el Frente para la Victoria en 2015. Se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires y es docente en la misma institución. Fue director de Aerolíneas Argentinas por casi un lustro. Actualmente, encabeza la lista para legisladores en la Ciudad de Buenos Aires por Unidad Porteña, el frente que, en las elecciones primarias, se constituyó como segunda fuerza en la capital nacional.




¿Qué te llevó al mundo de la política?

Siempre entendí por política una forma de hacer justicia, que es lo que a mí me mueve. El enojo, la indignación, la incomodidad frente a la injusticia. Mi ideal de justicia es que cada uno tenga una base mínima para poder subsistir y a partir de un piso de igualdad tener las mismas oportunidades que el resto para desarrollarse en la vida.

¿Cómo distribuís el tiempo de la política y de la vida personal?

Como puedo, no tengo una rutina. Hay días que estoy abocado todo el día a mi trabajo. Otros, a la militancia política; otros, los combino con la docencia. Y hay veces que es al revés.

¿Cuál considerás que es el primordial problema de la Ciudad hoy?

La desigualdad. Se traduce en un montón de carencias que tiene la ciudad más rica del país, la que cuenta con más presupuesto y con más producto bruto interno por habitante. Buenos Aires está llena de carencias: faltan vacantes en las escuelas, faltan escuelas, hospitales, insumos, personal, trabajo, seguridad, subtes. Faltan muchísimas cosas.

¿Creés que el Gobierno de la Ciudad hace algo para paliar esas carencias?

No. Este gobierno profundiza la desigualdad. No creo que hagan todo mal. Pueden tener algunas obras o acciones que podrían estar buenas pero, en términos generales, las prioridades de este gobierno pasan por profundizar esa desigualdad.

¿Quiénes tendrían que votar a Unidad Porteña?

Creo que todos los que estén sensibilizados, al igual que nosotros, frente a las políticas de tarifazos, de falta de vacantes, de aumento de los peajes, del subte, etc-; los que se opongan a concebir todo de una manera mercantilista y no social; aquellos que se angustian igual que nosotros porque no aparece Santiago Maldonado y que nos indignamos porque cuando se va a pedir por su aparición la policía de la Ciudad en vez de cuidar y acompañar, se dedica a pegarle a la gente, a los periodistas; los que no podemos creer que aumente la mortalidad infantil en esta Ciudad al nivel más alto del país. Son ellos los que tienen que votar a una fuerza opositora que pueda enfrentar a esas políticas. Una que le pueda poner un límite a un gobierno que pretende avanzar con mucha vehemencia y profundidad. Porque si no se los frena, los cambios que vengan después de octubre van a ser muy duros. Este es un gobierno que ha concentrado mucho poder, y la única boleta opositora es la de Unidad Porteña. Los otros son votos que se diluyen, se desperdician y hasta favorecen al gobierno.

¿Pensás que en algún momento puede ganar una alternativa peronista en la Ciudad?

Si vos me preguntas si se puede construir una fuerza política popular, progresista, democrática, que defienda lo público, que entienda que el Estado debe regular al mercado y no que el mercado deba ser el que decida todo, como viene pensando el gobierno que hoy nos toca, sí se puede, valga la expresión. Una fuerza de esas características es lo que justamente estamos construyendo, una fuerza mucho más amplia que el peronismo y la división peronismo-antiperonismo. Hoy la división es entre un gobierno que ajusta y un pueblo que sufre ese ajuste. Nosotros tratamos de representar a ese pueblo.

¿Cómo se lograría esa amplitud? ¿Cómo se interpela a sectores que quizás no ven más allá de tu apellido?

Es muy difícil, pero creo que el camino es hablando de los problemas que tiene la gente y mostrando las contradicciones entre los intereses que representa este gobierno y los de la realidad que viven los vecinos. Si logramos hablar de eso, creo que podemos construir una mayoría para después derribar los prejuicios que existen, y que son articulados desde los medios de comunicación. Creo que esto se puede dar cuando nos conozcan directamente y no a partir de los medios.

¿En qué consistiría la propuesta de Unidad Porteña entonces?

Nuestra principal propuesta en esta elección de medio término –en la que no cambia el gobierno- no es tanto lo que nosotros haríamos si fuéramos gobierno, sino lo que podemos impulsar y representar en un parlamento. Nuestra propuesta fundamentalmente es ser una fuerza opositora que no acompañe, que discuta, que dispute cuando pretendan reformar, por ejemplo, las leyes laborales. Nuestra propuesta es mantener esos derechos, que si tuviéramos mayoría los mejoraríamos. Queremos representar a todos aquellos que no quieren la flexibilización laboral, la privatización del sistema previsional, a los que no quieren que se exima de impuestos a los ricos para que los paguen los pobres. Y tenemos por delante una elección para que decirle al gobierno que es lo que no queremos que hagan.

En materia de educación, ¿La reforma educativa de hacer las pasantías en quinto año puede tener un freno en legislatura?

Claro, con mayoría parlamentaria, sin dudas. Pero creo que el freno se lo están poniendo los pibes con la organización, con la manifestación y con la instalación de un tema que pasaba desapercibido y que hoy la sociedad discute, cuestiona y pone en crisis. Más allá de que es una reforma que no se discutió y que además es horrible, le hace mucho daño a la educación pública. Conlleva un espíritu muy discriminador y expresa un modelo de país que no queremos: que los pibes de la escuela pública estudien menos y se dediquen a trabajar, mientras lo de la educación privada pueden escapar a eso.

En una entrevista que le hice a tu padre en 2015, me manifestó que los grupos económicos más poderosos del país estuvieron detrás del golpe militar de 1976 con el fin de establecer un plan económico neoliberal. ¿Notás similitudes con el presente?

En algún punto sí. Es el mismo plan económico instrumentado a través de una estafa electoral brutal, con un bombardeo mediático que evidentemente logró captar la mitad de la opinión pública. Sí, veo puntos de contacto. Por supuesto que 34 años de democracia no transcurrieron en vano y las instituciones y algunos valores democráticos están mucho más firmes.

¿Qué tipo de relación tenés con el barrio de Monserrat?

Pasé toda mi adolescencia en este barrio porque iba al Colegio Nacional de Buenos Aires. Así que he pasado días enteros en las escalinatas del colegio, en el barrio. Formó parte de un momento importante de mi vida, que es cuando uno forja su identidad. Pasé por mucho en Montserrat.