martes, 31 de enero de 2017

MURAL EN PLAZA MONTSERRAT


Las chicas participantes de la escuelita de fútbol “Ellas Juegan” realizaron un mural en la Plaza Montserrat: “Tu madre, tu hermana, tu abuela, tu hija, tu compañera decimos basta de violencia machista!”.

 
La actividad comenzó con una clase de la escuela de fútbol femenino. Luego hubo tiempo para unos “choris” junto a los vecinos de la plaza y en el cierre de la actividad se acercaron las integrantes de “Tummbanda” con su música contra la violencia de género.
 

SI TOCAN A UNA, NOS TOCAN A TODAS.

Si sos víctima de violencia o conoces a alguien que lo sea:

LINEA 144: Línea telefónica gratuita. Brinda información, orientación, asesoramiento y contención para mujeres en situación de violencia en todo el país. TODOS LOS DIAS (las 24 horas).

LINEA 137: Línea telefónica gratuita. Funciona para CABA, Misiones y Chaco. Cuentan con un equipo que puede ir hasta tu casa. Depende del Programa “Las Victimas contra la Violencia”

0800-66-68537(MUJER): Brinda asistencia gratuita a víctimas de violencia de género en CABA. Atiende las 24 horas.

4123-4510: Oficina de violencia domestica de la Corte Suprema de Justicia de La Nación que ofrece información sobre violencia doméstica en CABA y elabora en dos horas un informe de riesgo. La consulta es personal en Lavalle 1250

viernes, 27 de enero de 2017

No hay que olvidarse de todo

Por Martín Ciraolo



Las cosas ocurren muy rápido. Mucho dinamismo, mucho vértigo.
A veces, pasan de largo. Nos levantamos, nos bañamos, nos lavamos los dientes, nos vestimos, desayunamos y vamos a trabajar. Recibimos directivas, ejecutamos, almorzamos, caminamos por las calles, tomamos colectivos, trenes y subtes, quizás otros se suban a un avión.
Vemos a nuestros familiares, amigos, compañeros de diferentes tipos de actividades: sociales, culturales, políticas. Vamos a un club, a un centro cultural, a aprender inglés o a hacer gimnasia artística. Vamos al gimnasio, a la cancha, a la plaza, al parque, al boliche, a la parrilla de la esquina.
Cualquiera de estos momentos puede perderse en la vorágine de lo cotidiano, o plasmarse para siempre en la memoria. Pero cabe preguntarse, ¿Somos capaces de detener el tiempo? ¿Podemos detenernos un instante en esta carrera que siempre nos toca perder? ¿Es posible que dejemos pasar de largo por unos minutos la histeria y el desenfreno con el que se vive? En los tiempos que corren el acceso a la tecnología y los grandes avances permiten que cualquier teléfono celular pueda capturar esos momentos. Sea para compartirlos o bien para hacerlos propios, una foto se transforma así en un momento.
Justamente, y en materia opinable y de discusión, en ciertos aspectos a veces parece que si no se toma la foto en el momento indicado la vivencia se pierde, se desvanece en el tiempo y cae en el olvido. No cuenta como vivido.
Y así como podemos hacer cientos de cosas, con la capacidad de dejarlas pasar, aún así no debemos olvidar otras, como que hay gente que trabaja con la fotografía, que es su oficio, su profesión, su vida. No debemos olvidarnos de José Luis Cabezas, reportero gráfico asesinado en un acto infame contra la libertad de expresión.
A veces vamos tan rápido, que nos olvidamos de ciertas cosas.
No nos olvidemos de Cabezas.

La inseguridad se hace presente en el barrio

Por Gustavo López 
 

Un grupo de vecinos dialogaba con el cajero de una conocida cadena de supermercados que hay sobre la calle México. La ola de inseguridad había golpeado una vez más contra el comercio. En lo que iba del mes de diciembre había sido asaltado en seis ocasiones. 
En esta última, el atraco se produjo de manera violenta a través del uso de armas de fuego y amenazas. Los hechos han ocurrido preferentemente los días feriados y domingos entre las 8 y las 9 de la mañana. No se trataría de robos al boleo sino de una modalidad que vienen sufriendo los locales sitos en la calle Alsina, en Piedras y Belgrano y en la zona cercana al Congreso de la Nación.
 Otra modalidad que los cajeros y agentes de seguridad privados detectan es la sustracción de alimentos o productos básicos que se encuentran en las góndolas para ser escondidos bajo las ropas. Lamentablemente estos robos se han convertido en rutina de la mano del deterioro económico que sufre el país, la caída de los salarios y la pérdida de puestos de trabajo de los sectores populares.
 Los vecinos charlaban sobre sus miedos y los cambios de hábito a los que se ven obligados.  Además del temor a sufrir hechos de inseguridad, aparece la angustia, producto de los cambios de vida y de conductas. Esta situación generan una gran debilidad de los vínculos sociales, provocando retraimiento, pérdida del uso del espacio público, manifestándose a través de desconfianza hacia el desconocido, cierre con llave de los locales y miedo de los trabajadores a sufrir agresiones, motivo por el cual piden el traslado hacia otro lugar de trabajo.
 Pensamos que la mejor forma de lograr seguridad pública es a través de la prevención que no debe manifestarse solamente en la presencia de personal policial, sino, esencial y principalmente, a través de políticas económicas, sociales que faciliten el acceso a mejores condiciones de vida y, por lo tanto, al fortaleciendo los vínculos entre la población.
 

jueves, 26 de enero de 2017

Caminando el barrio - Las ferreterías de Montserrat

Por Martín Ciraolo


 El mundo del trabajo es amplio, muy amplio. Pero cuando nos incitan a hacer asociaciones rápidas, las imágenes que se nos vienen a la cabeza son las de herramientas –de todo tipo. “Diga un color y una cosa” -Rojo y martillo– Podría incluso hasta citar el trabalenguas de Pablito, que clavaba clavitos. Los martillos, los clavos, la pintura, el enduído y todas esas cosas que necesitamos para reparar lo que sea que haya que reparar de la casa las encontramos en un solo lugar. Y como cada barrio, Montserrat no es la excepción. Nuestro barrio también tiene esos puntos neurálgicos donde conseguimos todo. Esos lugares donde vas y conseguís lo que vas a buscar. Y quizás, te terminas llevando alguna otra cosa más. Porque viste algo que te faltaba, porque quien tiene la amabilidad de atendernos nos recuerda otra cosa que nos faltaba. Esos lugares, son las ferreterías. “El Tambor” salió de recorrida, y te recomienda un par de ellas.
 
Ferretería Integral Solís (Solís 532)
 
Foto: Celeste Torres
Apenas cruzando Venezuela, hay un lugar en Montserrat donde uno puede encontrarse con todo lo que necesita y más: la Ferretería Integral Solís. Artículos para el hogar, herrajes, electricidad, máquinas, sanitarios, pinturas, bulonería, materiales de construcción, servicio de cerrajería.
Horarios de atención: LUN a VIE 9 a 19 hs. y SAB 9 a 14 hs.
Teléfono: 4381-2107 / Whatsapp: 11 3175 4926
 
La Sierra (Chile 1644)
 
Foto: Celeste Torres
Sobre la calle Chile, hace más de 30 años que “La Sierra” abre sus puertas a todos los vecinos del barrio.  Ofreciendo productos de ferretería, sanitarios y electricidad, se caracteriza por tener una amplia gama de servicios para sus clientes. Atendida por sus propios dueños, además cuenta con un servicio anexo de cerrajería.
Horarios de atención: LUN a SAB 9 a 19 hs. Tel: 4383-4590
 

martes, 24 de enero de 2017

Arreglos en la calle Tacuarí

Continúan las tareas de reforma de la primera calle paralela a la Avenida 9 de Julio por parte del Gobierno de la Ciudad.  


Dentro del plan de obras del Gobierno de la Ciudad en el que proyecta reformar toda el área céntrica de Buenos Aires y convertir varias calles transitadas por autos en peatonales, le tocó el turno a Tacuarí.
La obra tiene previsto la unificación de las veredas y la calzada, como así también cambiar el sistema de iluminación por luces led e incluir nueva forestación.
En relación al acceso de vehículos, el nuevo límite de velocidad será de 10 km/h y para todos por igual: ambulancias, taxis y autos particulares.
Además, estará delimitado un carril exclusivo para bicicletas, extendiendo la red de bicisendas.
Foto: Celeste Torres


viernes, 20 de enero de 2017

El Tambor salió a la cancha

Por Micaela Gorkin

 
Nos juntamos porque entendemos que es importante mantener los lazos que se construyeron en la última década y porque, lejos de conformarnos con eso, tenemos la intención de seguir reproduciéndolos.


El sábado 10 de diciembre, en Centro de Creatividad “La Trama”, a resguardo del anticipado calor veraniego, se presentó en sociedad esta revista que decidimos llamar “El Tambor de Montserrat”.
Esta nueva propuesta, planteada como una red de conocimiento, cuyo núcleo se construyó entre estudiantes de la Facultad de Sociales y se extendió a los vecinos, se propone dar lugar en sus páginas a todas las voces del barrio de Montserrat, para que las experiencias y vivencias de cada vecino tengan anclaje en un mar de noticias y alertas de último momento. El barrio tiene miles de historias que contar, como así también, vecinos con ganas de narrarlas. Las temáticas son tan variadas y singulares como renovadas las participaciones. Lo que hace evidente nuestra riqueza cultural. De hecho, la concurrencia de madres, hijos, compañeros, vecinos, que dieron el presente en “La Trama” para celebrar la consumación de este emprendimiento colectivo, así lo demostró.
Alrededor de las 18 horas se dio apertura al encuentro. Irrumpió en el escenario la actriz Brenda Peluffo, para compartir y entretenernos con la presentación de  “Busco novio”, una actuación divertida que, con la participación de uno de los espectadores, el público acompañó con risas y aplausos.  
Con todas las miradas puestas en el escenario, se realizó la presentación por parte de algunos intervinientes en la revista: Javier García Crocco, jefe de redacción, comenzó con unas palabras sobre sus experiencias y algunas vicisitudes en el barrio desde su llegada en épocas del uno a uno. “Antes me daba vergüenza decir que era de Montserrat”, contó. Y, entre anécdotas graciosas, dejó entrever que las conexiones interpersonales se fueron reconstruyendo durante estos últimos años. “Ahora saludo más gente en la calle”, contó sonriente.
Los vínculos siempre fueron importantes, es lo que nos hace sentir parte y nos moviliza. Conocer lo que sucede alrededor nos hace valorar ciertas cosas y nos incentiva a actuar para defender otras. Hacer público lo que sucede es el primer paso para poder construir una ciudadanía solidaria y consciente. Este contexto, parafraseado, es el mensaje que nos dejó con sus palabras la directora del proyecto, Eugenia Morey. La antropóloga de la Universidad de Buenos Aires contó sobre su experiencia en un proyecto similar en los años 90, cuando esos lazos (que hoy estamos fomentando) estaban rotos. La situación del país había incentivado a la individualización y eso hizo que la empatía se vaya diluyendo. El diario barrial de Boedo, del cual ella fue parte, se creó con el mismo objetivo: que se conozcan las historias, lo que está sucediendo, para que la reconocimiento del “otro” vuelva a estar en primer plano. Ahora, en otro barrio y en otro contexto, nos toca a nosotros tomar la palabra.
Martín Ciraolo fue el último en hablar. El director de contenidos de El Tambor, resaltó el valor de las actividades cooperativas, donde el esfuerzo y la dedicación son la bandera que lidera los proyectos como estos, e hizo mención al trabajo grupal, el esfuerzo diario y el valor que tiene la palabra de cada vecino que se acerca para escribir una nota, o con una foto para publicar o simplemente para brindarnos su apoyo.
 
El evento finalizó con la música de amigos de la casa: Boris Mandaradoni, cantante de la banda Don Cabot, y Hernán Sileoni, de Enviados de Thot. Ambos con letras sobre realidades barriales que interpelaron a cada espectador. Cuando las notas de la samba “Cielo tilcareño” iban acabando, los aplausos comenzaron a sonar. Tomó la palabra Gustavo Lopez, escritor en la revista, y aprovechó la ocasión para recordar que ese día se conmemoraba el día de los Derechos Humanos.
Por necesidad e importancia de la palabra, El Tambor seguirá sonando en cada esquina de Montserrat.

jueves, 19 de enero de 2017

El Trabajo

Por Martín Maydana



Como miembros de la clase media argentina, quienes redactamos esta revista estamos marcados en nuestra historia personal y familiar por una palabra clave durante el siglo pasado: Trabajo.
Pero la generación a la que pertenecemos la mayoría de los que escribimos “El Tambor” llegó a un mundo muy distinto, a un nuevo siglo, marcado a fuego en nuestro país por la crisis de de 2001.
Crisis y estallido que vivimos siendo muy chicos. Debido a esto nos encontramos muchas veces con dificultades para comprender la verdadera dimensión organizadora que el trabajo tuvo durante buena parte del siglo pasado, en la vida familiar y en la organización social de los argentinos.
El mundo de hoy no podría ser más distinto. La tendencia irreversible de aumento del desempleo es reconocida por expertos de todo el mundo. Sencillamente: año a año se incrementa la población y disminuye el empleo disponible. Esta reducción se explica por el desarrollo de tecnología que permite aumentar la producción sin incorporar más trabajadores. El desempleo es, entonces, el lado oscuro del desarrollo.
La pregunta que emerge ante un panorama inexorable es: ¿qué se puede hacer para evitar el escenario de desintegración social que genera una sociedad con altos niveles de desempleo? Desde el ámbito de la economía no se ofrecen muchas soluciones al problema porque como ya sabemos la ortodoxia económica nunca aconseja ir contra los dictados “naturales” del mercado.
Como contraposición la única alternativa posible durante este siglo va a ser la de reconstruir y fortalecer, desde la política y el estado,  redes de protección social. Estas redes van a tener que resolver los problemas que, ya existentes, empeoran con el desempleo.
A esto debe contribuir la continuidad de las iniciativas que nosotros vimos en los últimos años en materia de vivienda (PROCREAR), inclusión digital (Conectar Igualdad), atención a la primera infancia (QUNITA y Asignación Universal por Hijo), o de ingreso para la tercera edad (Pensión para la edad avanzada).
Hay incluso algunos expertos internacionales que ya hablan de establecer una asignación universal para cualquier persona mayor de edad. El panorama internacional, sin embargo, no sirve de aliento para estos proyectos. A lo largo y ancho del globo se instalan proyectos políticos que se caracterizan por el ajuste presupuestario y el achique del Estado, amenazando con profundizar la desigualdad, pobreza y exclusión en la sociedad. Los tiempos que corren parecieran desterrar a los proyectos de inclusión social al terreno de la ciencia ficción, alejando las perspectivas de lograr una sociedad mejor.